El Vagabundo que se enamoró de la luna

Imagen de la Luna y titulo del microrelato

Estaba una noche un vagando cavilando en su deambular, cuando de repente, se paró y miró a la luna. Los viandantes se extrañaban con esa forma de mirar. Unos decían, ¿Qué es lo que le pasará? Otros, sin parar de andar, entre murmullos musitaban, una noche más…. Tan solo alguno se pudo percatar, que esa noche el vagabundo, había cambiado su manera de caminar. ¿Qué será?, se decían, al avanzar…. Efectivamente esa noche, el vagabundo, había dejado de caminar. En la penumbra y recostado entre dos esquinas, al cielo no dejaba de mirar. Era noche de luna llena, un cielo estrellado, y un aire fresco se empezaba a levantar. El vagabundo, extrañado, casi extasiado, se sorprendió con su propio mirar. Nunca había reparado en la luna, ni en esa forma de iluminar. Como tantas y tantas noches, estaba solo, pero esa noche no sentía su soledad. Se acordó de la vieja puta Pepita, encostada en el deteriorado portal mientras esperaba a ese antiguo cliente, que todas las semanas le venía a visitar. También pensó, en el desgarbado Paco que entre cartones se iba acostar, y, en Filofema que, mesón de arriba a abajo no dejaba de pedir..Tampoco olvido al chino Yang-Ying, que con sus rosas y Cd en la mano, entraba y salía de un local a otro, sin pararse a conversar….En esa noche, todas y todos, los que se cruzaban y compartían con él madrugadas, ante la luna, los vio desfilar. Mirando fijo a la luna, la preguntó, ¿por qué hasta ahora no había reparado en ti?. Respondió la luna, vagabundo amigo, es que en tu caminar, en tu manera de merodear, tan solo miras al suelo, y no paras de andar. El vagabundo, pensó, es verdad tan pegado estoy a este terreno que solo veo gente pasar. Y volvió su vista extasiada hacia la luna, volviendo a preguntar, y, ¿por qué hoy no siento mi soledad?. La luna, sonriendo respondió, porque te acompaña mi luminar y he sido yo quien te ha hecho parar…Entonces, el vagabundo, se alejo y en el primer parque que encontró, se acostó en un banco, y, mirando a luna se durmió y nunca más se volvió a despertar.

Diciembre de 2009

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